lunes, 12 de abril de 2010

A LA CARA


Me gusta la literatura de género. No leo novela romántica, leo algo de novela histórica y por épocas me atiborro a libros de ciencia ficción y policíacos. Leería más fantasía si más hubiera buenos libros.


Hoy toca hablar de un policíaco.


A la Cara es una novela escrita por Crhista Faust, una señora o señorita a la que no tenía el gusto de conocer. No suelo leer libros de escritores desconocidos salvo que tengan una referencia impecable, bien en forma de recomendación de un amigo o bien porque el editor me ofrece una confianza más que suficiente. En este caso se dieron ambos factores.


Que a mi librero le gustara la novela me pareció un buen detalle, pero tratándose de un libro traducido y editado por Oscar Palmer, ya eran dos las referencias de confianza.


Oscar Palmer se ha lanzado a la heroica misión de editar libros como profesión. Si, lo pongo en negrita porque yo también soy editor pero como afición, es decir, sin la presión de necesitar una rentabilidad económica ni una continuidad. Si fuera un tipo solidario, compraría este libro sólo por simpatía pero creo que comprar libros porque te cae bien el editor es como comprar un cuadro porque te cae bien el pintor: es un criterio equivocado. Es el libro ( o la pintura) la que te debe impulsar a comprarlo.
Lo otro es una forma mal entendida de caridad. Y un terrible error.
Por ello, si recomiendo ahora este libro, como otros muchos tebeos y libros, nunca lo haría desde la amistad, pues es un flaco favor que desprestigia a quien lo hace y quien lo recibe. No, si recomiendo este libro es porque desde su más absoluta falta de pretensiones me ha divertido como los mejores clásicos del género (curiosamente igual de faltos de pretensiones...)
Una actriz porno retirada que ahora ejerce de algo así como de manager de actrices porno, se ve envuelta en una oscura trama en la que un maletín robado deja un rastro de asesinatos mientras los matones de turno tratan de recuperarlo.
La trama no es el colmo de la originalidad pero en cambio, el ambiente de pornografía y el endiablado ritmo que la autora pone a la acción, hacen de esta obra una entretenidísima lectura sumamente adictiva.
El libro cuesta 16 euros. Poco más o menos lo mismo que los de la colección negra de RBA pero con mejor papel, impresión y probablemente traducción.
Terminé el libro en un par de sentadas pese a que tenía otras lecturas más urgentes.
Supongo que es lo que llamaríamos placeres culpables. Yo prefiero hablar de darse el gusto. Suena mejor. Y es más adecuado.
Muy recomendable.
Por cierto, la portada muy bonita y adecuada.