viernes, 29 de enero de 2010

BATWOMAN (DETECTIVE COMICS)



El caso es que probablemente estamos ante el mejor tebeo de la familia de títulos de Batman. Un guión sólido, un personaje bien trazado, unos secundarios interesantes y sobre todo y ante todo, un dibujo elaborado que auna belleza plástica y experimentación en narrativa y acabado sin olvidar su principal función ni el público al que va dirigido.

Sin embargo, creo que el entusiasmo con el que esta obra ha sido acogida merece ciertas matizaciones.

Rucka es un escritor solvente pero que se repite como el ajo. Estoy hasta la coronilla de sus mujeres duras que parecen casi calcos unas de otras.

Que además haya entre ellas tanta lesbiana me parece que comienza a tener tintes humorísticos...o freudianos cutres: ¿acaso es la pistola el sustituto del pene que envidian?.

Me da la impresión de que detrás de estereotipo de mujer independiente y dura hay cierta incapacidad para construir personajes femeninos con actitudes y atributos femeninos que resulten interesantes para todo tipo de público.
El argumento del primer arco es el sencillo: Batwoman lucha contra el crimen y trata de eliminar a una villana, llamada Alicia ( por la Alicia de Lewis Carroll, a la que cita en sus frases). Alicia, una especie de cruce entre El Sombrerero Loco y el Joker, resulta ser un villano con algo más de chicha que lo inicialmente esperado, ya que guarda un vínculo especial con la protagonista. No desvelaré la naturaleza de tal vínculo pero cuando menos aporta una interesante subtrama argumental que tardará en ser resuelta.
Los cuatro primeros números resultan ser una lectura agradable y poco más, ya que presenta a los secundarios y define la situación sentimental de la protagonista pero está excesivamente lastrada por la necesidad de introducir escenas de acción. Personalmente no tengo nada contra las convenciones del género superheroico pero a veces son escenas claramente innecesarias y ralentizan la trama.
Los tres siguientes números exploran el pasado de Kate y ahondan en la estructura familiar que forjó su carácter y sobre todo en el trágico y traumático evento que un poco al estilo de Batman, sembró su necesitad de transformarse en justiciera nocturna.
El camaleonico Williams usa un estilo de dibujo similar al de Mazzuchelli en Año Uno para esas escenas del pasado, del mismo modo que las escenas de acción de Batwoman están dibujadas en tono hiperrealista con aguadas y diversos efectos pictóricos ( que ya usó en Desolation Jones y Batman) y las escenas de Kate están dibujadas con una linea más clara, reminiscente de Darrow que el dibujante ha usado en el pasado de manera más intensiva.
Este segundo arco resulta mucho más interesante desde el punto de vista de la escritura aunque sea a costa de eliminar algo de la espectacularidad del dibujo ( que no de su calidad).
En definitiva, una serie que se lee muy a gusto, que ha ido a más con cada número y que tiene uno de los más elaborados e interesantes dibujos que se pueden encontrar hoy en día en un cómic book.
Rucka cumple y Williams se sale, así que el tebeo se disfruta pero desde luego no es una obra maestra. Y es una verdadera pena, porque podría haberlo sido.